Repetí el mismo patrón que mi mamá y que la mamá de mi mamá
Si, leíste bien.
Era joven, tenia apenas 25 años y entendí que la manera en que mi papá trataba a mi mamá era la "normal".
Él manejaba toda la economía de la familia y tomaba las decisiones más importantes (a donde ir de vacaciones, el pago de colegios, tipo de prepaga que debíamos tener y hasta si necesitábamos o no ropa, etc), mil veces recuerdo que haber visto a mamá firmando una pila de papeles en blanco con la confianza ciega de que después papá hacia manejo e inversión de dinero "inteligentes" porque entendía más de eso.
Mamá murió sin saber cuánta plata tenían ni donde estaba.

A su vez, recuerdo que en casa todos teníamos que "portarnos bien" y "cumplir con nuestras obligaciones" para no "enojar a papá".
Yo siempre la vi a mamá como una niña que le pedía autorización a papá para todo.
Él tenía la ultima palabra.
Crecí creyendo que eso era una relación de pareja y que yo siempre tenía que hacer todo perfecto para no enojar a mi marido.
Fui sumisa y traté de encajar.
Pero mi cuerpo comenzó a hablar y para acallarlo empecé a medicarme.

Hasta que un día entendí que la agresión que vivía diariamente no era "por mi bien" y que me dejaran de hablar varios días porque me había "portado mal" no era normal.
Por eso te digo que a los 25 años me casé con mi papá, con un hombre exactamente igual, con "carácter fuerte" como se les dice a los agresivos para que suene bien.
Me llevó mucho tiempo de autosanación darme cuenta que la pareja "pareja" existía y que el amor sano era otra cosa.
No repitas patrones familiares que pueden arruinar tu autoestima durante años, aprendé a identificarlos y a sanarlos.
Sumate a las próximas ediciones para Sanar Patrones Familiares en la Pareja.